Proteger a un hijo o hermano vulnerable es un instinto natural, pero la sobreprotección puede ser perjudicial. En muchos casos, evitamos hablar del duelo para no traumatizar, sin darnos cuenta de que esa omisión puede causar más daño. Todos sufrimos, enfrentamos pérdidas y atravesamos momentos difíciles. Por eso, es fundamental ofrecer herramientas que ayuden a afrontar estas situaciones con resiliencia.
La muerte está presente en nuestras vidas, aunque nos cueste incluso dar el pésame. Evitamos la palabra “muerte” y, sin embargo, vivimos pequeños duelos con frecuencia: la pérdida de un objeto valioso, el cambio de domicilio, la marcha de un hermano, el cambio de escuela o trabajo… Todos estos procesos afectan nuestras emociones, pensamientos, memoria y comportamiento (ya sea hiperactividad o pasividad). Afrontarlos adecuadamente es clave para prevenir depresiones o trastornos psicológicos.
Las personas con discapacidad intelectual también experimentan duelos, y a menudo necesitan más apoyo para superarlos. En el caso de las personas con síndrome de Down, su aprendizaje se basa principalmente en lo visual, especialmente mediante dibujos. Tienen una percepción confusa del tiempo: recuerdan bien el pasado, pero les cuesta retener lo reciente. Son rutinarios, con círculos sociales pequeños y definidos. Aunque poseen una gran inteligencia social e intuición, tienen menos habilidades adaptativas en momentos de crisis. Les cuesta generalizar lo aprendido y aplicar conocimientos en contextos nuevos.
Es esencial explicarles claramente que una persona ha muerto, no que “se ha ido”. También es importante permitirles vernos llorar, ya que expresar tristeza es parte del proceso emocional. La depresión, en cambio, es una enfermedad. Mostrar nuestras emociones les ayuda a comprender que la persona fallecida era importante para nosotros.
Recomendaciones para acompañar el duelo en personas con síndrome de Down:
- Informarles sobre la situación médica cuando se trata de una muerte anunciada. Presentarles a los médicos para que puedan hacer preguntas.
- Permitirles despedirse, compartir sentimientos y expresar sus emociones.
- Hablar abiertamente sobre las fases de la vida.
- Crear un collage con fotos familiares, conversar sobre la muerte y utilizar libros que aborden el tema.
- Brindarles seguridad, animarles a hacer preguntas y respetar su forma de vivir el duelo.